En el Estadi de Son Moix el 2 de febrero de 2026, el Mallorca recibe al Sevilla en un partido de La Liga marcado por la presión y la vulnerabilidad en ambos lados. El Mallorca llega dentro de la zona de descenso tras otra derrota dañina, mientras que el Sevilla viaja con solo un estrecho margen de puntos y poco consuelo derivado de sus recientes actuaciones fuera de casa. Con ambos equipos necesitando una respuesta en lugar de control, el enfrentamiento tiene la sensación de una batalla tensa y reactiva.
Predicción: Ambos equipos marcarán -Sí
Este encuentro se alinea fuertemente con otro partido que presenta goles en ambos extremos. Los problemas defensivos del Mallorca y la necesidad de puntos en casa fomentan un enfoque proactivo, mientras que los partidos fuera de casa del Sevilla se han abierto regularmente debido a su propia incapacidad para proteger las ventajas. Con ambos equipos luchando por controlar los partidos y bajo presión para evitar más daños, Ambos Equipos Marcarán - Sí se ajusta al patrón de partido más probable.
El impulso de supervivencia del Mallorca obliga a asumir riesgos en casa
El Mallorca ahora juega con poco margen de error, y esa realidad ha moldeado sus actuaciones recientes. La disposición del Mallorca para atacar en casa les ha ayudado a marcar, pero también los ha dejado expuestos defensivamente, especialmente una vez que los partidos se extienden. A medida que aumenta la presión, es poco probable que el Mallorca se retire a un bloque bajo, en su lugar, confían en la energía y la iniciativa que a menudo producen oportunidades en ambos extremos en lugar de porterías a cero.
Las luchas del Sevilla fuera de casa continúan socavando la estabilidad
El Sevilla llega con solo una victoria en sus últimos cinco partidos de liga, conseguida en casa contra el Athletic Bilbao, y su forma fuera de casa sigue siendo una clara preocupación. El Sevilla no ha ganado en sus últimas seis visitas de liga, con ambos equipos marcando en cinco de esos partidos, destacando una incapacidad recurrente para controlar los partidos fuera de casa. Si bien mantienen suficiente calidad para amenazar, el equilibrio defensivo continúa fallando lejos de casa.























